Vivienda en Ibiza

A+DN

En una de las urbanizaciones mejor ubicadas de Ibiza, se levanta esta vivienda adosada de 180m2 y estilo ibicenco que, tras la remodelación acometida, están disfrutando sus nuevos propietarios.

El reto era fácil, darle una segunda vida a una vivienda por entonces ocupada y con grandes problemas de mantenimiento y usabilidad. Lo primordial era abrir la vivienda al exterior y a las vistas, pues los atardeceres desde su terraza, no tienen precio. Se plantea una vivienda con capacidad para 6 personas, con tres habitaciones, dos de ellas en suite y un salón-comedor-cocina, totalmente abiertos a la terraza con piscina exterior.

Un pasillo nos recibe al entrar a la vivienda. Encontramos una puerta integrada en el mismo que da acceso a la primera de las habitaciones. Como no podía ser de otra manera, el diseño continúa marcado por el Know how A+DN con materiales naturales y sostenibles, pinturas ecológicas y tonos neutros, alterados únicamente por el mobiliario en madera maciza o los coloridos revestimientos cerámicos de los baños.

Los platos de ducha, integrados, no se ven, no se aprecian, se intuyen, únicamente por los fijos de vidrio. En todos los baños, se han dispuesto claraboyas en cubierta que inundan de luz las estancias y hacen que el uso de apliques sea algo decorativo y testimonial.

Una vez termina el pasillo, nos recibe una gran estancia que alberga en primer lugar la cocina, presidida por una isla central, de estilo mediterráneo, con un revestimiento cerámico en tonos verdosos destonificados y frentes de armario en madera maciza combinada con tejido de ratán natural. La mayoría de los electrodomésticos han sido integrados en el mobiliario, dando el máximo protagonismo al diseño en si mismo.

Más allá de la cocina, descubrimos el salón comedor, una gran estancia enfocada al exterior y separada del mismo tan solo por un ventanal plegable. Esta estancia continua con el mismo diseño planteado, materiales neutros, sostenibles y ecológicos que transportan la luz exterior hasta el más oculto de los rincones. Una cuidada selección de mobiliario en madera, tejidos naturales y decoración completan la estancia.

Tras esta estancia y una vez abierto el ventanal, nos recibe el paraíso, una terraza con piscina y cenador enfocada a “Ses Bledes”, desde donde disfrutar día tras día, de uno de los mejores atardeceres de la isla.

El mismo pavimento de gran formato del interior, se asoma al exterior para hacer desaparecer la línea, de por si ya delgada, que separa el interior del exterior y discurre pavimentando toda la terraza hasta fundirse con la piscina.

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